Historia

Un poco de historia…

Nuestra comunidad de Ceres fue declarada oficialmente ciudad el 5 de diciembre de 1961, aunque el Decreto N° 11414 que la colocaba en la condición de tal, es del 30 de noviembre de 1961.
Atento a lo dispuesto por el artículo 4° de la Ley N° 2756 (Orgánica de Municipalidades) el gobernador de aquel entonces, Dr. Carlos Silvestre Begnis, nombró un Comisionado Municipal (en los hechos, un delegado del Poder Ejecutivo Provincial), de él sería la responsabilidad de hacer efectivo lo que también establecía el artículo N° 22 de la Ley Orgánica de Municipios, “cada Municipalidad se compondrá de un Concejo Municipal y de un Departamento Ejecutivo, a cargo éste de un funcionario con el título de Intendente Municipal”.
Pero no se trataba de épocas fáciles, el orden constitucional sufría permanentes interrupciones y eso repercutía también en nuestra ciudad, es así que el 6 de julio de 1963, en medio de un interinato cívico-militar que gobernaba el país, es designado Comisionado Municipal el empresario ceresino Jorge Baurle.
Tres meses después, el país es convocado a las urnas y el Dr. Arturo Humberto Illia se convierte en el presidente constitucional de los argentinos; el Dr. Aldo Tessio, el Gobernador de la provincia y don Guillermo Décker, el primer Intendente Municipal electo.
Paralelamente a ello, surge una nueva institución: el Honorable Concejo Deliberante, que no tenía seis miembros como en la actualidad sino cinco. Ellos eran: Gilberto Caula, Rubén Ganín, Raúl Bruno, Abel Dipré y Apolo Boichenco. A partir de allí, la ciudad tenía un Poder Ejecutivo y un Poder Legislativo, dos cosas de naturaleza distinta, pero de igual categoría, del mismo rango, uno es tan importante como el otro. Todos asumen el 12 de Octubre de 1963, ese día el órgano legislativo de nuestra ciudad, nace oficialmente.
Pero como ya lo dijimos, se trataba de épocas turbulentas y en junio de 1966, otro golpe militar se abate sobre el país, y junto con el mismo, caducan los mandatos de los concejales. La incipiente participación popular ceresina que se cristalizaba a través de los representantes del pueblo en el Concejo quedaba, lamentablemente, trunca.
Tuvieron que pasar siete años para que hubiera otro gobierno elegido por el pueblo, el 25 de mayo de 1973, el Dr. Héctor J. Cámpora asume (por muy poco tiempo) la primera magistratura del país, lo secunda en la provincia el Dr. Carlos Silvestre Begnis y será Intendente de Ceres, don Guillermo Sieber.
Y nuestra ciudad vuelve a tener en funcionamiento lo que constituye la representación directa del pueblo, es decir el Honorable Concejo Deliberante, esa responsabilidad recae en Raúl Braica, Oscar Da Silva Catela, Arturo Ferrero, Víctor Journoud, Oscar Manessi y Norberto Sabena.
Pero la cosa tampoco tuvo un final feliz, entendido esto en términos de que un gobierno elegido democráticamente sea sustituido por otro de la misma naturaleza. En marzo de 1976 se inicia lo que fue, sin dudas, el periodo más aciago de nuestra historia, la negra noche de la dictadura se cierne sobre nuestro país y por ende, también sobre nuestra ciudad. Se acaba toda actividad política, todo el mundo se repliega sobre sí mismo y la consigna parece ser una sola: sobrevivir. Desde luego, el Concejo es borrado, la política es considerada una mala palabra.
“Muerte, martirio, sombra, hielo,/ cubren de pronto la semilla / y parece enterrado el pueblo / pero el maíz vuelve a la tierra / siempre atraviesan el silencio / sus implacables manos rojas / desde la muerte, renacemos.”
Tal como lo expresa el bello poema de Neruda que acabamos de citar (es parte del “Canto General”), que compara la lucha del pueblo con los granos del maíz que siempre se las ingenian para nacer, la democracia renace en 1983 y esta vez, afortunadamente, vino para quedarse.
Desde aquel entonces, hasta la actualidad, la actividad del Honorable Concejo Deliberante, no se interrumpió nunca y parece casi un sueño que hayamos podido tener un periodo de tres décadas de estabilidad democrática.
El Concejo actual está compuesto por Sergio Uberti, Carlos Masento, Gerardo Balzarini, Fernando Maletti, Luisina Giovannini y Marcos Gilardi. Hay acaloradas discusiones, hay posturas encontradas y hay también periodos de remanso en los cuales se intenta alcanzar las coincidencias mínimas que permitan lograr que la ciudad avance.
La relación entre el Ejecutivo y Concejo es también objeto de permanentes reacomodamientos que no hacen más que indicar que desde ambos poderes no se quieren resignar las atribuciones que les son propias.
Pero hay algo que no se discute: el órgano legislativo de nuestra ciudad ya no puede ser visto como un elemento secundario o como un apéndice del Poder Ejecutivo, su rol está en un pie de igualdad, es la otra pata del Poder Municipal y el hecho de que las cosas sean así es lo mejor que le puede pasar a nuestra ciudad.